Categoría: Denuncia

  • Oaxaca: megaproyectos, devastación ambiental y criminalización de comunidades

    Oaxaca: megaproyectos, devastación ambiental y criminalización de comunidades

    Organizaciones de la sociedad civil denunciaron la devastación ambiental y el aumento de la presencia del crimen organizado en comunidades de Oaxaca donde se desarrollan megaproyectos del gobierno federal bajo la llamada Cuarta Transformación.

    Durante el foro “Los Pueblos y las Alternativas de Vida Frente a la Ilusión del Desarrollo”, las organizaciones señalaron que estos proyectos provocan deforestación, plagas, contaminación del agua, acaparamiento de tierras y monocultivos de maguey.

    También advierten sobre el saqueo de saberes tradicionales y la venta de tierras ejidales y comunales.

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    Organizaciones civiles denuncian la devastación ambiental provocada en Oaxaca durante los últimos años.

    Entre las obras más recientes mencionaron la carretera Barranca Larga-Ventanilla, penales de alta seguridad y la presa Margarita Maza (antes Paso Ancho).

    Además, alertaron sobre la amenaza latente de la explotación minera en la región. En estos espacios, las comunidades denuncian que sus determinaciones no son respetadas.

    En Oaxaca existen tres proyectos de minería: Altagracia y Arista, de una empresa estadounidense, y San José del Progreso, de la firma peruana JRS Ingeniería.

    Los impactos van más allá del medio ambiente; incluyen división social, criminalización de defensores del territorio y violencia, como el asesinato del ingeniero Bernardo Vásquez Sánchez en 2012.

    Los pueblos en resistencia también han enfrentado engaño, represión y violencia en casos como la presa Paso de la Reina, La Parota y la muerte de Tomás Martínez Pinacho en 2020, así como de comuneros de Puente Madera.

    Las organizaciones criticaron que tanto el gobierno de Andrés Manuel López Obrador como el de Claudia Sheinbaum continúan favoreciendo los intereses de la burguesía, la oligarquía financiera y el imperialismo norteamericano.

    Señalan que este modelo profundiza la desigualdad y convierte a los gobiernos en ejecutores de una “guerra sucia” contra quienes defienden el territorio y los recursos naturales.

    Para estas comunidades, la llamada transformación promete desarrollo, pero lo que deja es contaminación, violencia y despojo sistemático.

  • Gobierno de México planea recortes históricos para cambio climático y áreas naturales protegidas

    Gobierno de México planea recortes históricos para cambio climático y áreas naturales protegidas

    El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2026 en México prende las alertas: el primer presupuesto diseñado íntegramente por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum plantea recortes históricos a las áreas naturales protegidas (ANP) y a los programas de atención al cambio climático, justo en un momento en el que la crisis climática exige más inversión, no menos.

    De acuerdo con la coalición Noroeste Sociedad Civil para la Sustentabilidad Ambiental (NOSSA), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) recibiría cerca de 52 millones de dólares, el monto más bajo en 21 años.

    Esto pone en riesgo directo a las 232 ANP del país, que abarcan más del 11 % del territorio nacional y resguardan algunos de los ecosistemas más valiosos de México.

    En promedio, cada hectárea protegida recibiría apenas 10.22 pesos al año: una cifra simbólica que revela el abandono estructural de la conservación.

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    El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2026 plantea recortes históricos a las áreas naturales protegidas (ANP).

    La contradicción es evidente. Claudia Sheinbaum no sólo es presidenta, también es científica y formó parte del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

    Su perfil hacía pensar en una política ambiental fortalecida. Sin embargo, el presupuesto 2026 apunta en la dirección opuesta.

    Mientras la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) sufrirá una reducción real del 4 %, Petróleos Mexicanos (Pemex) recibirá un aumento del 7.7 %, reforzando la dependencia del país a los combustibles fósiles.

    Las consecuencias de estos recortes no son abstractas. En la Reserva de la Biósfera El Vizcaíno, una de las áreas protegidas más grandes del país, existen apenas 13 guardaparques para vigilar más de dos millones de hectáreas.

    Cada uno debe cubrir un territorio equivalente a casi 400 campos de fútbol.

    Además, los recursos materiales son mínimos: cinco radios, tres motocicletas y algunos vehículos para proteger un santuario clave de la ballena gris.

    En la Reserva de la Mariposa Monarca, reconocida como Patrimonio Mundial por la UNESCO, sólo hay cuatro guardaparques para enfrentar amenazas como la tala ilegal y la presencia del crimen organizado.

    La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), responsable de la inspección y vigilancia ambiental, también tendrá un recorte del 3.3 %.

    Esto significa menos capacidad para prevenir delitos ambientales, menos presencia en los territorios y mayor vulnerabilidad para quienes defienden el bosque y la biodiversidad.

    Cuidar el ambiente no es un gasto, es una inversión estratégica para la vida, la seguridad y el bienestar de la sociedad mexicana.

    A esta crisis se suma una distorsión profunda en los presupuestos destinados al cambio climático.

    En el Anexo 16, que debería financiar acciones de adaptación y mitigación, el 93 % de los recursos se canaliza a programas que no tienen una contribución clara en la lucha contra la crisis climática.

    El Ejército es el principal beneficiado, concentrando más del 41 % de estos fondos, mientras que Semarnat apenas recibe el 3.7 %.

    Programas realmente clave, como la conservación de bosques, la gestión del agua o la protección de ANP, quedan relegados a una fracción mínima del presupuesto.

    Algo similar ocurre en el Anexo 15, sobre transición energética: el 68 % de los recursos se destina a infraestructura ferroviaria y proyectos petroquímicos, mientras que los proyectos de energías renovables de Semarnat obtienen sólo el 2 %.

    Este diseño presupuestal refuerza un modelo de desarrollo basado en combustibles fósiles, en lugar de impulsar una transición energética justa y limpia.

    Las organizaciones ambientales advierten que México debería destinar al menos 2 mil 800 millones de dólares a programas de adaptación y mitigación climática.

    Lo que hoy se propone es muy inferior a esa cifra y deja en el abandono a sectores cruciales como la investigación pesquera, la gestión sustentable de recursos naturales y la protección de comunidades vulnerables.

    En Denuncia Verde sostenemos que recortar el presupuesto ambiental no es una política de austeridad: es una política de riesgo.

    Sin inversión suficiente, las áreas naturales protegidas se convierten en simples líneas en el mapa y el combate al cambio climático en un discurso vacío.

    Cuidar el ambiente no es un gasto, es una inversión estratégica para la vida, la seguridad y el bienestar de la sociedad mexicana. La urgencia es ahora.

  • Profepa debe restaurar el ecosistema de Adamar en Tulum

    Profepa debe restaurar el ecosistema de Adamar en Tulum

    Un juzgado federal ordenó a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) garantizar la restauración ambiental en Tulum tras la construcción del conjunto habitacional Adamar, ubicado en la bahía Soliman, zona de Tankah.

    Shein multada en Italia por greenwashing: cuando la moda rápida se viste de mentira ambiental

    La sentencia establece que los 24 departamentos y penthouses deben ser demolidos y que el ecosistema afectado sea recuperado.

    La protección del medio ambiente no puede quedarse en palabras ni en trámites burocráticos.

    Mónica Huerta, de la Asociación Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS), señaló que este fallo protege el derecho a un ambiente sano y aplica principios internacionales que obligan a actuar frente a riesgos de daños irreversibles.

    “Se incorpora la responsabilidad de prevenir daños cuando hay incertidumbre sobre los impactos ambientales”, explicó.

    El caso Adamar en Tulum, también abre la puerta a que otros ciudadanos y organizaciones puedan interponer amparos similares.

    La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha reforzado que cualquier persona tiene interés colectivo en la defensa del medio ambiente, consolidando así la participación ciudadana en la protección ecológica.

    Profepa tiene un plazo de 35 días hábiles, una vez que la sentencia quede firme, para cumplir con la demolición y supervisar la restauración del ecosistema.

    Además, deberá asegurar que se cumplan las multas correspondientes y coordinarse con el Ministerio Público federal para garantizar que las acciones de recuperación se realicen de manera efectiva.

    En Denuncia Verde lo tenemos claro: La protección del medio ambiente no puede quedarse en palabras ni en trámites burocráticos.

    Es un derecho de todos y una obligación del Estado. La justicia ambiental debe ser tangible: los ecosistemas dañados necesitan reparación, y las autoridades responsables deben rendir cuentas.

    Denunciar y vigilar estos procesos es fundamental. Cada amparo, cada sentencia y cada acción ciudadana fortalece la defensa del planeta. La naturaleza no espera; nuestra responsabilidad tampoco.

  • Shein multada en Italia por greenwashing: cuando la moda rápida se viste de mentira ambiental

    Shein multada en Italia por greenwashing: cuando la moda rápida se viste de mentira ambiental

    Italia ha dado un claro mensaje contra el greenwashing y el ecopostureo: ninguna empresa puede vender humo ambiental a sus consumidores, esta vez, la sanción recayó sobre Shein, la famosa tienda de moda en línea originaria de China.

    La Autoridad Garante de la Competencia italiana (AGCM) impuso una multa de un millón de euros a Infinite Styles Services, la empresa que opera Shein en Europa, por difundir información engañosa sobre la sostenibilidad de sus productos.

    La investigación reveló que Shein hizo afirmaciones vagas, imprecisas e incluso falsas sobre la circularidad, reciclaje y el impacto ambiental real de su ropa.

    El “greenwashing” de Shein

    Especialmente, la línea “evoluSHEIN by Design” fue señalada por promocionar fibras “ecológicas” sin explicar los beneficios ambientales concretos ni aclarar que representa solo una pequeña fracción del catálogo total.

    En un sector tan contaminante como la moda rápida, estas prácticas no solo confunden, sino que dañan la confianza de consumidores conscientes.

    Denuncian perforación ilegal de pozo en Jilotzingo

    Las asociaciones italianas de consumidores respaldan la multa, asegurando que Shein no solo impulsa compras compulsivas con métodos cuestionables, sino que además engaña deliberadamente sobre su impacto ecológico.

    Desde Denuncia Verde recalcamos que el greenwashing es una estafa ambiental y comercial.

    Esta práctica no solo es ilegal, sino también una violación a la ética y a la buena fe de quienes buscan opciones responsables. Informar con evidencia es clave para exigir transparencia y responsabilidad a las grandes empresas.

  • Denuncian perforación ilegal de pozo en Jilotzingo

    Denuncian perforación ilegal de pozo en Jilotzingo

    Habitantes de Jilotzingo, Estado de México, alzaron la voz ante la perforación de un pozo profundo promovido por el alcalde Raziel Eugenio Chavarría Chavarría. La obra, señalan, no cuenta con permisos ambientales, diagnósticos técnicos, ni consulta ciudadana.

    Vecinos de cinco comunidades —Espíritu Santo, San Miguel Tecpan, San Luis Ayucan, Santa María Mazatla y Santa Ana Jilotzingo— se manifestaron frente a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), exigiendo la suspensión inmediata del proyecto y una auditoría ambiental urgente.

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    Habitantes de Jilotzingo alzan la voz ante la perforación de un pozo que no cuenta con permisos ambientales

    El ambientalista Max Correa Hernández advirtió que la perforación del pozo puede generar un daño ecológico que trasciende a Jilotzingo.

    El bosque de oyamel y pino en la zona es crucial para la recarga hídrica que alimenta la Presa Madín, de la cual dependen municipios como Atizapán, Tlalnepantla y Cuautitlán Izcalli.

    La investigadora Xiomara Trujillo Gutiérrez documentó el paso de 158 camiones de carga y 15 pipas de agua el pasado 10 de julio.

    Este flujo constante de vehículos pesados, afirma, revela un patrón sistemático de extracción y tráfico de recursos naturales, presuntamente facilitado por el propio gobierno municipal.

    Correa denunció también la liberación de al menos 14 permisos de construcción entre 2024 y 2025, lo que está fragmentando el ecosistema y dando paso a desarrollos inmobiliarios en zonas boscosas.

    Habitantes de Jilotzingo, Estado de México, alzaron la voz ante la perforación de un pozo profundo promovido por el alcalde Raziel Eugenio Chavarría Chavarría. La obra, señalan, no cuenta con permisos ambientales, diagnósticos técnicos, ni consulta ciudadana.

    Además, las fábricas instaladas en áreas forestales han provocado severos problemas de desabasto de agua, especialmente en la comunidad de Espíritu Santo, donde las autoridades racionan el suministro y lo entregan solo una vez por semana.

    ¿Abuso de poder y desvío de recursos?

    Se exige a las autoridades transparentar qué instancia de gobierno facilitó la maquinaria para la perforación.

    De confirmarse que fue proporcionada por alguna dependencia pública, podría tratarse de un caso de abuso de poder y desvío de recursos públicos, advierten los denunciantes.

    Aunque oficialmente el pozo se justificaría como solución para abastecer de agua a Espíritu Santo, los vecinos aseguran que forma parte de un plan más amplio para beneficiar a proyectos inmobiliarios privados.

    Semarnat recibió a los manifestantes en una mesa de diálogo. Sin embargo, los trabajos de perforación iniciados desde el 4 de junio siguen su curso, mientras el bosque y el equilibrio hídrico del Valle de México continúan amenazados.


    En Denuncia Verde seguiremos informando. Porque el silencio también contamina.

  • Derrames invisibles: la opacidad que protege a Pemex y contamina el Golfo de México

    Derrames invisibles: la opacidad que protege a Pemex y contamina el Golfo de México

    Los derrames de petróleo en el Golfo de México han dejado de ser accidentes aislados para convertirse en una constante invisibilizada.

    Una investigación de Mongabay Latam Data Crítica revela que, en los últimos seis años y medio, científicos y comunidades han detectado manchas de crudo en 74 meses, pero en 44 de ellos —el 60 %— no existe ningún registro oficial.

    El subregistro es sistemático, y la falta de acción institucional permite que la contaminación continúe sin consecuencias reales.

    El caso más grave es el derrame de Ek-Balam en 2023. Las autoridades reportaron una cantidad mínima de crudo, pero análisis satelitales indicaron que el volumen pudo ser entre 10 y 200 veces mayor.

    Esta minimización no es una excepción, sino la regla. Carolina Viggiano, legisladora del PRI, afirmó que esta opacidad ha impedido conocer el verdadero impacto ecológico de la actividad petrolera y ha derivado en impunidad y falta de prevención.

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    Los derrames de petróleo en el Golfo de México son invisibles ante las autoridades mexicanas

    Según los datos, de los 86 derrames reconocidos oficialmente desde 2018, solo 48 han dado lugar a procedimientos sancionatorios. Y de estos, únicamente en 21 se impuso una multa, de las cuales solo ocho han sido pagadas.

    La conclusión es clara: las empresas petroleras, especialmente Pemex, operan sin un marco de responsabilidad real.

    Uno de los principales responsables de esta situación es la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA).

    Aunque fue creada para vigilar al sector de hidrocarburos, cada año recibe menos presupuesto y ha fallado sistemáticamente en sus funciones de inspección, monitoreo y sanción.

    Desde 2018, su financiamiento se ha reducido en más de un 60 %, y no ha generado una base de datos pública sobre accidentes ni sobre los castigos impuestos a los responsables.

    Organismos como la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y el Instituto Nacional de Transparencia (INAI) han señalado las fallas de ASEA, calificando su actuación como “reactiva” y sin capacidad de prevenir o remediar los daños.

    Los derrames de petróleo en el Golfo de México, son una constante sin castigos reales, ante indiferencia e impunidad.

    La agencia depende casi exclusivamente de los reportes de las empresas, ignorando las denuncias ciudadanas que, además de ser difíciles de presentar, no se consideran en los conteos oficiales.

    Los derrames de hidrocarburos siguen sin atención prioritaria.

    Mientras tanto, el Senado ha optado por lavarse las manos. La Comisión de Medio Ambiente descartó trabajar en iniciativas que integren fuentes independientes en el monitoreo.

    La senadora del PVEM, Maki Ortiz se deslindó de la responsabilidad, alegando que otras dependencias deben encargarse del tema.

    Sin presión política, sin rendición de cuentas, y con mecanismos ineficaces de denuncia, la realidad en el Golfo de México es preocupante.

    La emergencia climática ha sido incluida en la Ley de Seguridad Nacional, pero los derrames de hidrocarburos siguen sin atención prioritaria. La información permanece clasificada y las comunidades afectadas, desprotegidas.

    En Denuncia Verde creemos que es momento de romper el silencio. Mientras las autoridades protejan más a las empresas que al medio ambiente, los mares seguirán siendo vertederos invisibles. Y cada nuevo derrame no solo destruye el ecosistema, también erosiona la posibilidad de justicia.

  • Tren Interoceánico en Oaxaca: violencia y amenazas contra defensores del territorio

    Tren Interoceánico en Oaxaca: violencia y amenazas contra defensores del territorio

    El Tren Interoceánico, proyecto que conecta los océanos Pacífico y Atlántico en el istmo de Tehuantepec, ha desatado un clima de violencia en Oaxaca, el estado más peligroso para defensores de derechos humanos en México.

    La reciente muerte de Arnoldo Nicolás Romero, comisario ejidal en San Juan Guichicovi, encendió alarmas entre las comunidades indígenas y activistas que se oponen a este megaproyecto.

    Romero fue reportado desaparecido el 17 de enero y cuatro días después su cuerpo fue hallado con una herida de arma de fuego.

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    Su trabajo en defensa del territorio lo había convertido en una figura respetada entre los ejidatarios y la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (Ucizoni).

    Juana Inés Ramírez Villegas, defensora mixe y compañera de Romero, denuncia que este asesinato refleja la violencia inédita en la región.

    Ramírez, junto con otras 23 personas defensoras, enfrenta procesos penales iniciados en 2023 por manifestaciones pacíficas contra el tren.

    A pesar de que las obras en su tramo concluyeron en diciembre de ese año, las afectaciones ambientales y las amenazas persisten.

    El Tren Interoceánico ha desatado un clima de violencia en Oaxaca.

    El Tren Interoceánico forma parte del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, un megaproyecto que busca modernizar vías y puertos para convertirse en una plataforma de comercio global.

    La Línea Z, que conecta Coatzacoalcos en Veracruz con Salina Cruz en Oaxaca, ha generado la mayor resistencia por la tala excesiva, contaminación de ríos y afectación de manantiales, vitales para la agricultura y el ganado local.

    Por ejemplo, organizaciones civiles señalan que la consulta a comunidades indígenas no cumplió con los criterios de consentimiento previo, libre e informado del convenio 169 de la OIT.

    Además, los estudios de impacto ambiental fueron incompletos y no contemplaron la biodiversidad ni los riesgos para la población.

    Tren Interoceánico en Oaxaca: violencia y amenazas contra defensores del territorio.
    Organizaciones civiles señalan que la consulta a comunidades indígenas no cumplió con los criterios de consentimiento previo, libre e informado del convenio 169 de la OIT.

    La presencia de empresas y grupos del crimen organizado ha agravado la inseguridad.

    Entre 2018 y 2023, los homicidios con arma de fuego aumentaron un 24 % en los municipios de Santa María Petapa, San Juan Guichicovi y Matías Romero.

    La instalación de maquinaria, la tala de árboles y las amenazas hacia autoridades locales evidencian una estrategia de intimidación hacia quienes defienden el territorio.

    El asesinato de Arnoldo Nicolás Romero y de las hermanas Adriana y Virginia Ortiz García en noviembre de 2024 pone en evidencia que en Oaxaca no hay garantía de seguridad para defensores.

    Los procesos penales abiertos, las amenazas constantes y la falta de intervención efectiva del Estado confirman que el derecho a la defensa del territorio sigue siendo un riesgo de vida.

    El Tren Interoceánico no solo modifica el paisaje, sino que también amenaza la vida y seguridad de quienes luchan por protegerlo.

    Oaxaca exige justicia y rendición de cuentas ante este patrón de violencia y despojo.

  • Seis años de devastación: la agenda ambiental olvidada del sexenio de López Obrador

    Seis años de devastación: la agenda ambiental olvidada del sexenio de López Obrador

    Durante el 2024, último año del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, quedó claro que la agenda ambiental no solo fue ignorada, sino que también fue deliberadamente desplazada por un modelo de desarrollo basado en megaproyectos, militarización de obras y desprecio a la participación ciudadana.

    El cierre simbólico del sexenio ocurrió en septiembre, con la inauguración del Tren Maya. Mientras el entonces presidente celebraba lo que llamó una “hazaña”, omitía los más de 6 mil 600 hectáreas deforestadas, la fragmentación de la Selva Maya, la perforación de cenotes y la instalación de un hotel dentro de una Reserva de la Biosfera.

    La devastación fue minimizada y las voces críticas —de científicos, activistas y comunidades indígenas— fueron estigmatizadas públicamente.

    Turismo y crisis hídrica: una “denuncia verde” al consumo de agua excesivo

    Durante seis años, el gobierno debilitó instituciones clave como Profepa y Conafor hasta llevarlas a niveles de inoperancia.

    Recortes presupuestales, falta de personal y corrupción impidieron que estas dependencias pudieran actuar ante la tala ilegal, los incendios forestales o la pesca furtiva.

    Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el gobierno ignoró la agenda ambiental.

    Mientras tanto, el crimen organizado ganó terreno en los territorios, controlando el manejo forestal comunitario y agravando la violencia contra defensores del medio ambiente.

    Durante el sexenio de AMLO, asesinaron a 102 defensores ambientales. Aunque en 2024 los homicidios disminuyeron ligeramente, aumentaron otras formas de violencia: criminalización, intimidación y desapariciones.

    A pesar de haber promovido el Acuerdo de Escazú, México no avanzó en su implementación: no hay jueces ambientales especializados ni garantías reales de acceso a la información.

    El caso del programa “Sembrando Vida” es ilustrativo del enfoque errático. Aunque promovido como un proyecto de reforestación, careció de indicadores ambientales serios y, según expertos, no contribuyó a la restauración de ecosistemas.

    Durante el gobierno de López Obrador, quedó claro que la agenda ambiental no solo fue ignorada, sino que también fue desplazada.

    En paralelo, proyectos como la Refinería Dos Bocas o el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec recibieron apoyo irrestricto, a costa del medio ambiente y sin consultas válidas a las comunidades afectadas.

    ¿Será diferente con Claudia Sheinbaum?

    La situación de la pesca no fue distinta. Conapesca fue una dependencia fantasma, sin capacidad de vigilancia ni estrategias para enfrentar el cambio climático.

    Entre 2018 y 2023, los decomisos por pesca ilegal se desplomaron. Hoy, al menos 28 pesquerías están sobreexplotadas y no existen planes de manejo para la mayoría.

    El gobierno saliente presumió la creación de nuevas Áreas Naturales Protegidas. Sin embargo, más de 100 carecen de planes de manejo y muchas no tienen presupuesto ni personal.

    En algunos casos, el gobierno usó la designación de nuevas ANPs como moneda de cambio ante la destrucción que provocaron los mismos megaproyectos.

    Con la llegada de Claudia Sheinbaum y un nuevo equipo técnico con trayectoria ambiental, se abre una ventana de esperanza.

    Pero las señales presupuestales para 2025 son preocupantes. El tiempo dirá si la promesa de restaurar la relación entre gobierno y naturaleza se cumple o si, como en el pasado sexenio, el discurso vuelve a imponerse sobre la realidad.