Categoría: Daño ambiental

  • Repsol bajo la lupa: nuevas denuncias por publicidad engañosa y greenwashing

    Repsol bajo la lupa: nuevas denuncias por publicidad engañosa y greenwashing

    La petrolera Repsol enfrenta denuncias desde múltiples frentes por prácticas de greenwashing o publicidad engañosa.

    Este tipo de estrategia consiste en presentar productos o servicios como sostenibles o ecológicos, cuando en realidad la información es parcial, sesgada o directamente falsa.

    El objetivo: inducir a los consumidores a adquirir productos que, con información completa, probablemente rechazarían.

    Iberdrola ya presentó una demanda contra Repsol por competencia desleal y publicidad engañosa.

    Denuncian destrucción de manglares en Sinaloa para proyecto turístico ilegal

    Repsol, en la mira por “greenwashing”.

    Ahora, la Federación de Consumidores y Usuarios CECU, junto a Ecologistas en Acción y Greenpeace, han sumado nuevas denuncias ante la Dirección General de Consumo y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

    Según estas organizaciones, la comunicación de Repsol sobre sus biocombustibles está plagada de información engañosa y carece de transparencia.

    Durante 2022 y 2023, las organizaciones denunciantes investigaron el impacto ambiental de Repsol, centrándose en la deforestación en Indonesia y la contribución de la empresa al cambio climático.

    España es el mayor importador europeo de aceite de palma y Repsol, uno de los principales productores de biodiésel con este aceite.

    Los informes periciales revelan que Repsol oculta en su publicidad los daños ambientales y sociales que provoca la producción de aceite de palma, cuya utilización no reduce las emisiones de gases de efecto invernadero frente a los combustibles fósiles.

    La denuncia pone el foco en las afirmaciones de Repsol sobre sus “biocombustibles”, presentados como “sostenibles”, “neutros en carbono” o “renovables”.

    Repsol bajo la lupa: nuevas denuncias por publicidad engañosa y greenwashing.
    Greenpeace cuestiona la metodología de la empresa para calcular su huella de carbono y señala que solo el 0,8 % de su producción de energía en 2022 fue realmente renovable

    Según Ecologistas en Acción, estas declaraciones inducen a la ciudadanía a confusión, al ser vagas y generalistas, sin diferenciar los impactos reales de cada producto.

    Josep Hurtado, portavoz de Ecologistas en Acción, afirma que el biodiésel a base de aceite de palma emite tres veces más gases contaminantes que los combustibles fósiles, debido a la deforestación vinculada a su producción.

    La falta de compromiso real de Repsol con la transición climática tiene un impacto determinante sobre el planeta.

    El objetivo de las denuncias es claro: que Repsol rectifique sus declaraciones engañosas y cese cualquier práctica de greenwashing.

    La CECU denuncia que la desinformación de Repsol deja a los consumidores en indefensión, propagando falsas narrativas sobre la lucha climática y los compromisos empresariales.

    Por su parte, Greenpeace cuestiona la metodología de la empresa para calcular su huella de carbono y señala que solo el 0,8 % de su producción de energía en 2022 fue realmente renovable, mientras que el 99% restante provino de petróleo y gas, lo que contradice los objetivos del Acuerdo de París.

    Las organizaciones señalan que el comportamiento de Repsol vulnera la legislación vigente, incluyendo la Ley de Protección de los Consumidores, la Ley de Publicidad, la Ley de Defensa de la Competencia y la Ley de Competencia Desleal.

    Buscan, además de sanciones, la responsabilidad de los directivos implicados y la rectificación pública de la empresa.

    Como uno de los mayores emisores de gases de efecto invernadero del mundo, la falta de compromiso real de Repsol con la transición climática tiene un impacto determinante sobre el planeta.

    Las denuncias recuerdan la necesidad de que las compañías cumplan con el Acuerdo de París y advierten: no hay lugar para promesas falsas ni greenwashing en la lucha contra el cambio climático.

  • Calica: La verdad que AMLO niega y los ambientalistas documentaron

    Calica: La verdad que AMLO niega y los ambientalistas documentaron

    En una reciente conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador declaró que durante más de 30 años “no hubo ambientalistas” que denunciaran las actividades de Calica, la empresa extractora de piedra caliza en Quintana Roo.

    Incluso acusó que actuaron con complicidad. Sin embargo, estas afirmaciones son falsas y desinforman sobre una lucha ambiental que lleva décadas.

    Desde los 80 ya existían denuncias contra Calica

    Desde 1986, organizaciones como el Grupo Ecologista del Mayab (GEMA) y activistas independientes dieron la voz de alerta sobre los riesgos ecológicos de la operación de Calica (hoy Sac-Tun). Las protestas no solo fueron locales: llegaron a medios nacionales e incluso al Senado.

    Iván Restrepo, director del Centro de Ecología y Desarrollo, fue testigo y parte activa de esa lucha en los años 90. Acompañó a GEMA cuando obligaron a la empresa a emitir una “declaración de principios” en la que prometía operar con responsabilidad ambiental.

    Protestas contra Calica en Quintana Roo antes del sexenio de AMLO.

    Promesa que, a la vista de los hechos, no se cumplió. En 2016, durante la COP13 en Cancún, activistas como Marciano Toledo Sánchez protestaron visiblemente contra Calica.

    Sostuvieron pancartas advirtiendo sobre la destrucción de los mantos freáticos y el ecocidio que la empresa provocaba.

    Mujeres indígenas alzan la voz por tala ilegal disfrazada de saneamiento en La Malinche

    Ese mismo año, los periodistas Carlos Underwood y Sergio Santiago comenzaron a filmar Erosión, un documental que retrata los impactos ambientales de la empresa.

    Fue publicado en 2018, meses antes del inicio del gobierno de López Obrador. Algunas escenas del documental fueron incluso utilizadas —sin crédito— en la conferencia presidencial del 4 de mayo de 2022.

    Permisos y omisiones

    Los daños de Calica no ocurrieron en la sombra. Desde su inicio, la empresa operó con permisos otorgados por gobiernos anteriores.

    El primero fue en 1986, y en el año 2000, bajo la gestión de Julia Carabias, la Semarnap le concedió autorización por 20 años más, incluso para extraer por debajo del manto freático.

    Carabias reconoció públicamente haber firmado esa autorización, aunque asegura que se trató de un proceso regulado con evaluaciones de impacto ambiental.

    Lo cierto es que las consecuencias fueron devastadoras: hoy, los mapas satelitales muestran enormes cráteres donde antes había ecosistemas.

    AMLO declaró que durante más de 30 años “no hubo ambientalistas” que denunciaran las actividades de Calica, lo cual es falso.

    Activismo constante, no oportunista

    Lejos de ser “ambientalistas de ocasión”, las voces que hoy se oponen al Tren Maya han estado presentes desde antes del actual sexenio.

    Marciano Toledo, por ejemplo, encabezó otra protesta en 2018 frente a las instalaciones de Calica, denunciando un supuesto intento de soborno millonario para cambiar el uso de suelo.

    Organizaciones como La Tierra Nuestra Casa también exigieron entonces que se castigara a los responsables del ecocidio en la Riviera Maya.

    En un giro reciente, el gobierno federal —tras clausurar y sancionar a Calica en varias ocasiones— ahora busca adquirir el terreno devastado para convertirlo en una reserva natural y centro de entretenimiento. Una solución que genera dudas: ¿se trata de restauración ecológica o de lavado de imagen?


    En “Denuncia Verde” lo decimos claro: minimizar la labor ambientalista no solo invisibiliza años de lucha ciudadana, sino que distorsiona la memoria histórica.

  • Mujeres indígenas alzan la voz por tala ilegal disfrazada de saneamiento en La Malinche

    Mujeres indígenas alzan la voz por tala ilegal disfrazada de saneamiento en La Malinche

    En las faldas de la emblemática montaña Malintzi, en el corazón del Parque Nacional La Malinche, la devastación avanza silenciosa pero implacable.

    Esta vez, no se trata de un desastre natural ni de una plaga forestal fuera de control: es el ser humano, una vez más, quien vulnera la vida del bosque bajo un disfraz legal.

    Mujeres indígenas del municipio de Tepatlaxco de Hidalgo, integrantes de la empresa comunitaria Artemali Occoxal, han denunciado públicamente una alarmante actividad de tala ilegal disfrazada de “saneamiento” en el área natural protegida.

    Lo que aparenta ser un esfuerzo por combatir la plaga del gusano descortezador, en realidad esconde la extracción masiva de leña, troncos y madera en rollo —muchos provenientes de árboles sanos.

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    Testigos de la devastación en La Malinche

    Las mujeres de Artemali Occoxal, dedicadas a la elaboración de artesanías sustentables con acículas (hojas secas) de pino, realizaron un recorrido reciente para recolectar basura y colocar señalética contra el “ocoteo”.

    Lo que encontraron fue estremecedor: decenas de árboles no afectados por plagas habían sido derribados. ¿La justificación? Una supuesta emergencia ambiental.

    Lo que aparenta ser un esfuerzo por combatir la plaga del gusano descortezador en La Malinche, en realidad esconde una fuerte tala ilegal.

    Fuimos testigos de la devastación que sufre la montaña”, relataron en un comunicado. Los hechos parecen estar respaldados por documentos oficiales: una notificación de saneamiento expedida por la CONAFOR y una constancia de posesión firmada por el presidente municipal René Ramírez Coyotl. Pero las acciones en el terreno cuentan otra historia.

    No al abuso, sí a la protección

    Las denunciantes han sido enfáticas: no están en contra del saneamiento forestal, sino del uso irresponsable y corrupto de los permisos que lo regulan. La crisis ambiental no debe ser un pretexto para lucrar con los recursos naturales.

    Por ello, exigen transparencia y rendición de cuentas a las autoridades responsables: SEMARNAT, PROFEPA, CONAFOR, así como al gobierno municipal y al Consejo de Vigilancia del Ejido de Tepatlaxco de Hidalgo.

    Defender el bosque, defender la vida

    La denuncia de Artemali Occoxal no solo pone en evidencia la corrupción ambiental, sino que también resalta el papel de las mujeres indígenas como guardianas del bosque.

    Su modelo de economía sustentable, basado en el uso responsable del ocoxal, contrasta con la explotación indiscriminada que amenaza la biodiversidad de La Malinche.

    Desde Denuncia Verde, nos sumamos al llamado urgente para frenar esta devastación. No podemos permitir que los bosques desaparezcan entre documentos mal usados y discursos que disfrazan intereses económicos de cuidado ambiental.

  • Greenwashing: El engaño ecológico de Coca-Cola, Nestlé y Danone que pone en jaque al planeta

    Greenwashing: El engaño ecológico de Coca-Cola, Nestlé y Danone que pone en jaque al planeta

    En un momento en que la preocupación por el medio ambiente crece a nivel global, organizaciones acusan formalmente a tres gigantes de la industria de bienes de consumo —Coca-Cola, Nestlé y Danone— de greenwashing, o lavado verde de imagen.

    Organizaciones ambientalistas como ClientEarth y la Organización de Protección al Consumidor de la Unión Europea (BEUC) han presentado una denuncia ante la Comisión Europea por falsas afirmaciones sobre la sostenibilidad de sus botellas plásticas.

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    Estas empresas aseguran en sus envases que reciclan al 100% las botellas y que son completamente reciclables, mensajes que hacen pensar que sus productos forman parte de una economía circular perfecta.

    Sin embargo, la realidad es muy diferente. La tasa de reciclaje de plástico en la UE es inferior al 40%, y solo alrededor del 50% de las botellas PET son recogidas para reciclaje. Siendo una parte mínima la que vuelve a usarse en envases de calidad alimentaria.

    A nivel global, apenas el 9% del plástico producido ha sido reciclado alguna vez.

    Además, la etiqueta de “100% reciclable” no garantiza que el envase realmente se recicle, pues depende de las instalaciones de recolección y reciclaje disponibles en cada localidad, las cuales son muy variables.

    Tampoco se aclara que tapas y etiquetas no siempre entran en estas afirmaciones, lo que genera confusión en los consumidores.

    La denuncia presentada busca frenar el “Greenwashing” y exigir mayor responsabilidad y honestidad en las comunicaciones sobre sostenibilidad.

    Esta falta de transparencia fomenta una falsa sensación de sostenibilidad que puede hacer que la gente opte por botellas de plástico en lugar de alternativas reutilizables, que son la verdadera solución al problema.

    Según la Fundación Ellen MacArthur, solo el 2% de los productos vendidos por grandes minoristas usan envases reutilizables, una cifra que apenas ha cambiado en años.

    Las respuestas de las compañías incluyen compromisos para aumentar el reciclaje y la reutilización, pero los ambientalistas los consideran insuficientes ante la expansión continua del plástico de un solo uso.

    Coca-Cola, Nestlé y Danone, están siendo acusados por ambientalistas de greenwashing, o lavado verde de imagen y de falso ambientalismo.

    La denuncia presentada busca frenar estas prácticas engañosas y exigir mayor responsabilidad y honestidad en las comunicaciones sobre sostenibilidad.

    Porque mientras las empresas juegan con palabras, el planeta sigue sufriendo el impacto irreversible de la contaminación plástica.

    En “Denuncia Verde” creemos que el cambio real pasa por exigir a las grandes corporaciones transparencia total y un compromiso auténtico con la reducción del plástico desde su origen.

    Solo así podremos avanzar hacia un futuro verdaderamente sostenible.

  • Preocupa posible daño ambiental en la bahía de La Paz tras huracán Norma

    Preocupa posible daño ambiental en la bahía de La Paz tras huracán Norma

    En Denuncia Verde, alertamos sobre un posible daño ecológico en La Paz luego del paso del huracán Norma, que dejó una profunda huella en la bahía de esta ciudad.

    El gobernador de Baja California Sur, Víctor Castro Cosío, confirmó que más de 20 embarcaciones resultaron dañadas y hundidas, lo que ha provocado derrames de hidrocarburos que podrían afectar gravemente el ecosistema marino.

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    Urgen acciones concretas para proteger el ecosistema de La Paz

    Ante esta situación, el gobernador hizo un llamado a la población para evitar el uso de las playas del malecón, zona donde el impacto parece ser mayor.

    Buzos de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) trabajan en el área afectada para evaluar el nivel de contaminación y tomar muestras del agua, aunque hasta el momento se desconoce el alcance total de los daños.

    Esta alerta cobra especial relevancia porque se acerca la temporada de avistamiento del tiburón ballena, uno de los atractivos naturales más importantes de La Paz, que atrae a turistas de todo el mundo.

    La contaminación podría poner en riesgo tanto a esta especie como a la economía local, que depende en gran medida del turismo sustentable.

    Otro problema identificado es la presencia de embarcaciones abandonadas en la bahía, muchas sin dueño ni registro, que contribuyen a la contaminación y dificultan la recuperación ambiental.

    La Marina y la Capitanía de Puerto deberán tomar medidas urgentes para retirarlas y evitar que sigan dañando el entorno.

    En Denuncia Verde seguiremos vigilantes y exigiremos transparencia y acciones concretas para proteger el ecosistema de La Paz, porque la rendición de cuentas y el cuidado del medio ambiente son indispensables para preservar nuestro patrimonio natural.

  • Aguas negras y gases tóxicos: la contaminación que amenaza Veracruz bajo la operación de Mitsui

    Aguas negras y gases tóxicos: la contaminación que amenaza Veracruz bajo la operación de Mitsui

    En Ixtaczoquitlán, Veracruz, la Planta Tratadora de Aguas Residuales del Alto Río Blanco, operada por la empresa japonesa Mitsui desde 2004, ha sido clausurada temporalmente por graves daños ambientales y riesgos a la salud pública.

    Vecinos denuncian la emisión constante de ácido sulfhídrico, gases tóxicos y descargas de agua contaminada al río Escamela.

    La Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA) detectó que la planta vertía hasta 700 litros por segundo de aguas residuales sin los permisos necesarios.

    A pesar de las denuncias y las inspecciones realizadas desde 2022, Mitsui ha negado las irregularidades

    El agua que se descarga es incluso más sucia que la que recibe, con altos niveles de metales pesados y patógenos, lo que pone en riesgo tanto los ecosistemas como a las comunidades cercanas.

    Los impactos para la población local son evidentes. Niños que viven a pocos metros sufren enfermedades respiratorias, dolores de cabeza y náuseas por el fuerte olor y los gases liberados.

    La escuela primaria vecina ha tenido que suspender clases por la contaminación ambiental, y la salud pública está en serio peligro.

    A pesar de las denuncias y las inspecciones realizadas desde 2022, Mitsui ha negado las irregularidades, asegurando haber cumplido con la normativa.

    Sin embargo, el informe técnico independiente y la PMA corroboran que la planta opera con tecnología obsoleta, infraestructuras deterioradas y sin los controles ambientales requeridos.

    La contaminación no sólo afecta la biodiversidad local ni la calidad de vida de los habitantes. También pone en riesgo los cultivos tradicionales, como café y caña, que dependen del agua limpia de los ríos de la región.

    La falta de mantenimiento y supervisión podría ocasionar accidentes industriales, como la trágica muerte de un trabajador en 2021.

    El nuevo director del fideicomiso que administra la planta, Edgar Carmona, advierte que se ha decidido rescindir el contrato con Mitsui, pero el futuro de la operación aún es incierto.

    La comunidad exige respuestas claras y acciones urgentes para restaurar el equilibrio ambiental y garantizar la salud de la población.

    Desde Denuncia Verde seguiremos informando y denunciando para proteger a Veracruz y sus habitantes de daños ecológicos y sociales.

  • Denuncian incendios provocados en Acuitlapilco: un crimen ecológico en curso

    Denuncian incendios provocados en Acuitlapilco: un crimen ecológico en curso

    El pasado 28 de febrero, la Laguna de Acuitlapilco, ubicada en Tlaxcala, fue escenario de un nuevo atentado ecológico.

    Un incendio, presuntamente provocado por habitantes de la zona ribereña, arrasó con al menos siete hectáreas de vegetación.

    Las llamas consumieron pastizales, árboles y tule, una planta acuática esencial para la vida de cientos de especies, especialmente aves migratorias.

    Esta agresión no fue un accidente ni producto de un descuido, sino un acto deliberado para invadir el cuerpo lacustre, advierten activistas y organizaciones ambientales.

    De acuerdo con la asociación civil “Patos Verdes al Rescate”, el objetivo detrás de estos incendios es claro: ganar terreno al humedal para rellenarlo y posteriormente construir viviendas.

    Falso que ambientalistas no se pronunciaron contra Xcaret antes del Tren Maya

    ¿Quién está detrás de los incendios en Acuitlapilco?

    Esta práctica, además de ilegal, pone en riesgo la integridad de un ecosistema que alberga a más de 250 especies de flora y fauna.

    La quema del tule, combinada con el uso de maquinaria pesada y el acarreo de tierra, busca modificar la geografía de la laguna y transformar un bien común en propiedad privada.

    La problemática no es reciente. Activistas y defensores ambientales han documentado esta clase de invasiones desde el siglo XIX, pero en las últimas semanas la frecuencia de estos incendios ha aumentado alarmantemente en las comunidades de Acuitlapilco y Tlacochcalco, perteneciente al municipio de Tepeyanco.

    La sequía que afecta al humedal ha facilitado que algunos lugareños se apropien arbitrariamente del terreno, argumentando propiedad sobre áreas que pertenecen al ecosistema.

    Juan Rafael Rodríguez Razgado, biólogo y defensor de la laguna, ha denunciado públicamente estas prácticas.

    El defensor ha señalado que los incendios son solo una parte de una estrategia sistemática para destruir el humedal.

    Denuncian incendios provocados en Acuitlapilco: un crimen ecológico en curso.

    Además, subraya que estos actos van acompañados de violencia ambiental silenciosa: la pérdida de hábitat, la erosión del suelo, y la expulsión de especies nativas.

    Desde Denuncia Verde hacemos un llamado urgente al Gobierno del Estado de Tlaxcala, así como a los municipios de Tlaxcala y Tepeyanco, para que detengan esta destrucción y protejan la Laguna de Acuitlapilco.

    La omisión es complicidad. No se trata solo de tierras: está en juego la vida de un ecosistema invaluable. La naturaleza no puede esperar.

  • Falso que ambientalistas no se pronunciaron contra Xcaret antes del Tren Maya

    Falso que ambientalistas no se pronunciaron contra Xcaret antes del Tren Maya

    En su conferencia matutina del pasado 19 de abril, el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que la suspensión del tramo cinco del Tren Maya era un asunto político y cuestionó por qué los ambientalistas no se habían pronunciado contra Xcaret.

    Señalando supuestas desviaciones de ríos subterráneos en esa zona. Sin embargo, esta afirmación es falsa.

    Un exhaustivo análisis realizado por Corroborado, unidad de fact checking de NotiPress, revela que desde mucho antes de que se anunciara el Tren Maya, ambientalistas, académicos, comunidades afectadas y organismos especializados ya se habían manifestado en contra de múltiples proyectos de Grupo Xcaret que han afectado ecosistemas naturales en la Riviera Maya.

    Por ejemplo, en 2006, Alfredo Sachary, doctor en Ciencias Sociales y especialista en turismo sostenible, denunció a Xcaret como un ejemplo de “alteración de la historia y el ambiente en un antiguo santuario natural”, mucho antes de que el Tren Maya fuera siquiera una idea.

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    Además, en 2014 y 2016, la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) recibió múltiples solicitudes de proyectos por parte de Destino Xcaret, que incluían construcción de hoteles, centros comerciales, canales artificiales y áreas recreativas.

    En ambas ocasiones, la comunidad local y organismos como el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) advirtieron sobre graves riesgos ambientales.

    Afectación a especies protegidas, manejo deficiente de residuos, impacto en ecosistemas costeros y la ausencia de estudios claros sobre el impacto en el sistema cárstico.

    El biólogo y académico de la UNAM, Serguei Damián Rico, se expresó públicamente en 2016 contra estos megaproyectos de Xcaret, alertando sobre los peligros que representan para el equilibrio ecológico.

    Por tanto, la narrativa del presidente que intenta minimizar las críticas ambientales al Tren Maya acusando que no hubo oposición previa a Xcaret, no se sostiene frente a la evidencia documental y testimonial.

    Incluso, en 2001, Araceli Domínguez, presidenta del Grupo Ecologista del Mayab, denunció la destrucción del cenote original para construir canales y ríos subterráneos en Xcaret.

    Este grupo, junto con otros, ha interpuesto numerosas denuncias legales contra la empresa por irregularidades y daños ambientales.

    La narrativa del presidente intenta minimizar las críticas ambientales

    La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) también rechazó en 2019 el proyecto Sol de Selva, promovido por Xcaret, debido a su impacto en la Reserva de la Biosfera Caribe Mexicano y a una plaga que afecta severamente a los corales de la zona, agravada por la mala calidad del agua resultado de actividades humanas.

    Por tanto, la narrativa del presidente que intenta minimizar las críticas ambientales al Tren Maya acusando que no hubo oposición previa a Xcaret, no se sostiene frente a la evidencia documental y testimonial.

    Apicultores mayas denuncian el avance de la deforestación en Maxcanú

    Las voces de los ambientalistas, académicos y comunidades han estado presentes desde hace años denunciando los daños y la falta de transparencia en proyectos turísticos que afectan gravemente al ecosistema de la región.

    Desde Denuncia Verde, hacemos un llamado a no permitir que se silencie ni manipule la lucha por la defensa del medio ambiente.

    La verdad es clara: la oposición a los impactos ambientales de Grupo Xcaret ha existido mucho antes que el Tren Maya y seguirá vigente hasta que se respeten los derechos de la naturaleza y las comunidades.

  • Grupo Xcaret amenaza arrecife centenario con su nueva marina turística

    Grupo Xcaret amenaza arrecife centenario con su nueva marina turística

    Grupo Xcaret enfrenta una nueva denuncia por daño ambiental, esta vez por la construcción de una marina que, según organizaciones civiles y ciudadanos de Quintana Roo, pone en grave riesgo un arrecife de más de 200 años de antigüedad.

    El proyecto, denominado Sol de Selva, contempla el desarrollo de una marina para 15 embarcaciones, con un volumen de dragado superior a los 67 mil metros cúbicos.

    Este movimiento masivo de sedimentos podría alterar significativamente las corrientes marinas, lo que provocaría la destrucción parcial o total del arrecife Sábalos y Tortugas, una zona de alto valor ecológico.

    Una nueva denuncia para Grupo Xcaret

    A pesar de que en 2019 la Semarnat otorgó la autorización de impacto ambiental, los efectos negativos del proyecto han motivado una denuncia formal ante la Profepa, interpuesta por cooperativas turísticas, pescadores de Solidaridad y organizaciones ambientalistas.

    El recurso exige la revocación de la autorización por considerar que hubo omisiones graves y que no se contemplaron adecuadamente los riesgos al ecosistema.

    La denuncia también recuerda que la Profepa tiene la obligación legal de garantizar el cumplimiento de la normatividad ambiental, aplicar medidas de seguridad urgentes y suspender permisos si se detecta daño ecológico.

    La guerra silenciosa contra los Yaquis

    Este no es un hecho aislado. En años recientes, Grupo Xcaret ha sido señalado en múltiples ocasiones por su impacto negativo en el medio ambiente.

    En 2023, la organización Moce Yax Cuxtal denunció que las obras de expansión del parque Xcaret estaban generando impactos severos en los ecosistemas locales.

    Desde Denuncia Verde reiteramos la importancia de visibilizar estos casos y exigimos a las autoridades una evaluación responsable, transparente y basada en la protección de los recursos naturales, no en intereses turísticos o comerciales.