Categoría: Daño ambiental

  • El Niño deja corales devastados en Huatulco y enciende alerta ambiental

    El Niño deja corales devastados en Huatulco y enciende alerta ambiental

    El blanqueamiento masivo de corales registrado en 2023 en el Parque Nacional Huatulco, Oaxaca, dejó una imagen tan impactante como alarmante: extensas placas coralinas completamente blancas, “como nieve bajo el agua”.

    Así lo describen los investigadores que documentaron uno de los episodios más severos de deterioro arrecifal en el Pacífico mexicano, con una pérdida superior al 80% de la cobertura coralina tras el fenómeno de El Niño.

    De acuerdo con los resultados de un monitoreo científico realizado en nueve sitios dentro del parque y uno adicional en el exterior, la recuperación de estos arrecifes podría tardar al menos dos décadas, siempre y cuando no se repitan perturbaciones climáticas extremas ni se mantengan presiones humanas adicionales.

    Oaxaca: megaproyectos, devastación ambiental y criminalización de comunidades

    El aumento anómalo de la temperatura superficial del mar —que alcanzó entre 33 y 34 grados Celsius incluso a más de 20 metros de profundidad— provocó un estrés térmico sin precedentes para los corales.

    La bióloga marina Gabriela García Vázquez, coordinadora de conservación de corales de la organización COSTASALVAJE, relata que bucear en 2023 era “como sumergirse en un caldo”.

    Bajo esas condiciones, los corales expulsaron a las microalgas con las que viven en simbiosis, perdiendo su color y, en la mayoría de los casos, la vida.

    Investigadores documentaron uno de los episodios más severos de deterioro de corales en el Pacífico mexicano tras el fenómeno de El Niño.

    El resultado fue devastador: ocho de cada diez colonias murieron en cuestión de meses.

    El estudio también documentó cambios profundos en la estructura del ecosistema.

    Los esqueletos de coral muerto fueron rápidamente cubiertos por algas, lo que favoreció un aumento notable de especies herbívoras, como los erizos Diadema mexicanum y Eucidaris thouarsii, así como de peces cirujanos.

    Aunque esta respuesta sugiere cierta resiliencia de la fauna, no compensa la pérdida del arrecife como estructura viva.

    Los impactos fueron más severos en zonas cercanas a áreas urbanas y turísticas, donde la contaminación por aguas residuales, el anclaje de embarcaciones y la alta visitación debilitan aún más a los corales. En contraste, sitios más aislados mostraron una mayor sobrevivencia.

    Para Denuncia Verde, este caso evidencia cómo el cambio climático, combinado con un manejo ambiental deficiente, puede colapsar ecosistemas clave en muy poco tiempo.

    Sin acciones urgentes de conservación, reducción de impactos humanos y educación ambiental, estás escenas podrían volverse cada vez más frecuentes en los mares de México.

  • Oaxaca: megaproyectos, devastación ambiental y criminalización de comunidades

    Oaxaca: megaproyectos, devastación ambiental y criminalización de comunidades

    Organizaciones de la sociedad civil denunciaron la devastación ambiental y el aumento de la presencia del crimen organizado en comunidades de Oaxaca donde se desarrollan megaproyectos del gobierno federal bajo la llamada Cuarta Transformación.

    Durante el foro “Los Pueblos y las Alternativas de Vida Frente a la Ilusión del Desarrollo”, las organizaciones señalaron que estos proyectos provocan deforestación, plagas, contaminación del agua, acaparamiento de tierras y monocultivos de maguey.

    También advierten sobre el saqueo de saberes tradicionales y la venta de tierras ejidales y comunales.

    Estero de Urías: el tesoro natural de Mazatlán que agoniza bajo la contaminación

    Organizaciones civiles denuncian la devastación ambiental provocada en Oaxaca durante los últimos años.

    Entre las obras más recientes mencionaron la carretera Barranca Larga-Ventanilla, penales de alta seguridad y la presa Margarita Maza (antes Paso Ancho).

    Además, alertaron sobre la amenaza latente de la explotación minera en la región. En estos espacios, las comunidades denuncian que sus determinaciones no son respetadas.

    En Oaxaca existen tres proyectos de minería: Altagracia y Arista, de una empresa estadounidense, y San José del Progreso, de la firma peruana JRS Ingeniería.

    Los impactos van más allá del medio ambiente; incluyen división social, criminalización de defensores del territorio y violencia, como el asesinato del ingeniero Bernardo Vásquez Sánchez en 2012.

    Los pueblos en resistencia también han enfrentado engaño, represión y violencia en casos como la presa Paso de la Reina, La Parota y la muerte de Tomás Martínez Pinacho en 2020, así como de comuneros de Puente Madera.

    Las organizaciones criticaron que tanto el gobierno de Andrés Manuel López Obrador como el de Claudia Sheinbaum continúan favoreciendo los intereses de la burguesía, la oligarquía financiera y el imperialismo norteamericano.

    Señalan que este modelo profundiza la desigualdad y convierte a los gobiernos en ejecutores de una “guerra sucia” contra quienes defienden el territorio y los recursos naturales.

    Para estas comunidades, la llamada transformación promete desarrollo, pero lo que deja es contaminación, violencia y despojo sistemático.

  • Estero de Urías: el tesoro natural de Mazatlán que agoniza bajo la contaminación

    Estero de Urías: el tesoro natural de Mazatlán que agoniza bajo la contaminación

    El Estero de Urías, uno de los humedales más ricos en biodiversidad de México, enfrenta una crisis ambiental sin precedentes.

    Este ecosistema, hogar de más de 73 especies de aves acuáticas y múltiples peces, moluscos, reptiles y anfibios, se ha convertido en un vertedero de residuos urbanos y microplásticos.

    Estudios de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) colocan sus niveles de contaminación por microplásticos entre los más altos del mundo.

    La situación se agrava por la falta de drenaje y alcantarillado en comunidades cercanas, como la Isla de la Piedra, donde cientos de viviendas descargan aguas residuales directamente a los manglares.

    Además, el estero recibe las descargas de cuatro de las cinco plantas de tratamiento de Mazatlán, que no eliminan completamente los contaminantes.

    Plásticos, llantas, refrigeradores y residuos domésticos se acumulan en sus 873 hectáreas de manglar rojo, negro y blanco.

    Laguna de Tres Palos: Muerte masiva de peces y crisis ambiental en Guerrero

    Expertos aseguran que la recuperación del Estero de Urías aún es posible.

    En 2011, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) anunció un ambicioso proyecto de saneamiento del sistema estuarino Urías, con 110 acciones divididas en cinco retos y una inversión estimada de 300 millones de pesos.

    La iniciativa prometía recuperar el estero y mejorar la calidad del agua, pero nunca se implementó.

    Solicitudes de información a las autoridades locales y federales no arrojaron resultados: el proyecto quedó en papel.

    El impacto de esta contaminación es tangible. Investigaciones revelan microplásticos en el estómago de peces que consumen los pescadores ribereños y en los sedimentos del estero, con fibras sintéticas de ropa y restos de polietileno como los más frecuentes.

    Esto afecta la salud de la fauna y representa un riesgo latente para la población que consume estos recursos.

    El abandono institucional ha fomentado la percepción de que el estero es un lugar sucio y sin valor.

    Sin embargo, acciones comunitarias intentan revertir este daño. Organizaciones como Viva la Ola y Maz ConCiencia realizan limpiezas masivas y colocan barreras flotantes para contener la basura.

    También se promueven programas educativos y de reforestación de manglares con estudiantes locales.

    Expertos aseguran que la recuperación del Estero de Urías aún es posible.

    La clave está en detener las descargas contaminantes y mejorar la gestión de residuos sólidos urbanos.

    Estero de Urías: el tesoro natural de Mazatlán que agoniza bajo la contaminación.
    Plásticos, llantas, refrigeradores y residuos domésticos se acumulan en sus 873 hectáreas de manglar rojo, negro y blanco.

    Mientras tanto, la comunidad académica, pescadores y organizaciones continúan la lucha, esperando que las autoridades asuman su responsabilidad.

    Si no se actúa, este humedal podría perderse de manera irreversible. Pero con coordinación, conciencia y políticas públicas efectivas, el Estero de Urías aún puede volver a ser un refugio de vida y biodiversidad en Mazatlán.

  • Laguna de Tres Palos: Muerte masiva de peces y crisis ambiental en Guerrero

    Laguna de Tres Palos: Muerte masiva de peces y crisis ambiental en Guerrero

    La Laguna de Tres Palos, ubicada en la zona Diamante de Acapulco, enfrenta una catástrofe ambiental que amenaza la supervivencia de pescadores y acuicultores locales.

    En las últimas semanas, más de 12 especies de peces —incluyendo robalo, pargo, lisa, camarón y tilapia— han muerto de manera masiva, devastando los medios de vida de alrededor de 7.500 familias directamente afectadas y otras 15.000 de manera indirecta.

    Los pescadores del poblado Plan de los Amates denuncian que la mortandad se debe a altos niveles de contaminación y descargas residuales, situación que afecta tanto a la pesca tradicional como a la acuicultura.

    Revelación de género amenaza ecosistema de Los Arcos de Mismaloya, en Puerto Vallarta

    La Laguna de Tres Palos no solo es un ecosistema vulnerable; es también el sustento de miles de familias

    Óscar de Jesús Fernández, con 30 años de experiencia, reporta pérdidas cercanas a 1,5 millones de pesos en los últimos tres años.

    Otro pescador, Gustavo Cruz Nava, relató que el pescado presentaba olor a combustible, obligándolos a dejar de comercializarlo y buscar trabajos alternativos.

    Las autoridades han atribuido el desastre a la elevada temperatura del agua, que alcanzó los 34 °C, reduciendo los niveles de oxígeno disuelto.

    Sin embargo, estudios previos documentan problemas de eutrofización, pérdida de manglares, presencia de metales pesados y contaminación fecal, física y química desde al menos 2008.

    Los pescadores señalan la urbanización desordenada y descargas sin tratamiento como principales responsables de la degradación de la laguna.

    Los habitantes exigen la intervención urgente de biólogos, ecólogos y autoridades para evaluar y restaurar la laguna, proteger manglares, regular desarrollos urbanos y mejorar el tratamiento de aguas residuales.

    La Laguna de Tres Palos no solo es un ecosistema vulnerable; es también el sustento de miles de familias cuya voz exige atención y acción inmediata.

  • Denuncian perforación ilegal de pozo en Jilotzingo

    Denuncian perforación ilegal de pozo en Jilotzingo

    Habitantes de Jilotzingo, Estado de México, alzaron la voz ante la perforación de un pozo profundo promovido por el alcalde Raziel Eugenio Chavarría Chavarría. La obra, señalan, no cuenta con permisos ambientales, diagnósticos técnicos, ni consulta ciudadana.

    Vecinos de cinco comunidades —Espíritu Santo, San Miguel Tecpan, San Luis Ayucan, Santa María Mazatla y Santa Ana Jilotzingo— se manifestaron frente a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), exigiendo la suspensión inmediata del proyecto y una auditoría ambiental urgente.

    Revelación de género amenaza ecosistema de Los Arcos de Mismaloya, en Puerto Vallarta

    Habitantes de Jilotzingo alzan la voz ante la perforación de un pozo que no cuenta con permisos ambientales

    El ambientalista Max Correa Hernández advirtió que la perforación del pozo puede generar un daño ecológico que trasciende a Jilotzingo.

    El bosque de oyamel y pino en la zona es crucial para la recarga hídrica que alimenta la Presa Madín, de la cual dependen municipios como Atizapán, Tlalnepantla y Cuautitlán Izcalli.

    La investigadora Xiomara Trujillo Gutiérrez documentó el paso de 158 camiones de carga y 15 pipas de agua el pasado 10 de julio.

    Este flujo constante de vehículos pesados, afirma, revela un patrón sistemático de extracción y tráfico de recursos naturales, presuntamente facilitado por el propio gobierno municipal.

    Correa denunció también la liberación de al menos 14 permisos de construcción entre 2024 y 2025, lo que está fragmentando el ecosistema y dando paso a desarrollos inmobiliarios en zonas boscosas.

    Habitantes de Jilotzingo, Estado de México, alzaron la voz ante la perforación de un pozo profundo promovido por el alcalde Raziel Eugenio Chavarría Chavarría. La obra, señalan, no cuenta con permisos ambientales, diagnósticos técnicos, ni consulta ciudadana.

    Además, las fábricas instaladas en áreas forestales han provocado severos problemas de desabasto de agua, especialmente en la comunidad de Espíritu Santo, donde las autoridades racionan el suministro y lo entregan solo una vez por semana.

    ¿Abuso de poder y desvío de recursos?

    Se exige a las autoridades transparentar qué instancia de gobierno facilitó la maquinaria para la perforación.

    De confirmarse que fue proporcionada por alguna dependencia pública, podría tratarse de un caso de abuso de poder y desvío de recursos públicos, advierten los denunciantes.

    Aunque oficialmente el pozo se justificaría como solución para abastecer de agua a Espíritu Santo, los vecinos aseguran que forma parte de un plan más amplio para beneficiar a proyectos inmobiliarios privados.

    Semarnat recibió a los manifestantes en una mesa de diálogo. Sin embargo, los trabajos de perforación iniciados desde el 4 de junio siguen su curso, mientras el bosque y el equilibrio hídrico del Valle de México continúan amenazados.


    En Denuncia Verde seguiremos informando. Porque el silencio también contamina.

  • Revelación de género amenaza ecosistema de Los Arcos de Mismaloya, en Puerto Vallarta

    Revelación de género amenaza ecosistema de Los Arcos de Mismaloya, en Puerto Vallarta

    En un hecho que ha generado indignación entre activistas y habitantes de Puerto Vallarta, una empresa ha comenzado a promocionar en redes sociales servicios de “revelación de género” en la zona natural protegida de Los Arcos de Mismaloya.

    La actividad consiste en abordar un yate frente a estas icónicas formaciones rocosas y detonar explosivos que emiten un fuerte estruendo, acompañado de polvos de colores, según el sexo del futuro bebé.

    

SpaceX y la basura espacial: el costo ambiental invisible en las playas de Tamaulipas

    Aunque estas celebraciones se han popularizado en redes sociales como parte de una nueva moda, realizarlas en un área ecológica representa un peligro real para la biodiversidad del lugar.

    Los Arcos de Mismaloya, declarados zona natural protegida desde 1986, son hogar de especies como tortugas marinas, delfines, aves costeras, cocodrilos, peces multicolores e incluso ballenas.

    Cualquier alteración al ecosistema, por mínima que parezca, puede causar daños irreversibles.

    Playón de Mismaloya es el santuario de tortugas marinas más grande del país.

    Activistas han señalado que la detonación de explosivos y la posible dispersión de sustancias químicas con los polvos de colores pueden perturbar a las aves que anidan en las formaciones, así como contaminar las aguas en las que habitan numerosas especies marinas.

    Además, la actividad se promociona sin regulaciones ni permisos visibles, ignorando las recomendaciones ambientales y el estatus legal de la zona.

    No es la primera vez que una revelación de género desata polémica.

    https://twitter.com/TVAztecaJalisco/status/1940089248171885039

    En 2022, en Brasil, una cascada fue teñida de azul durante una celebración similar, generando críticas internacionales por la contaminación del agua y el daño ambiental provocado.

    En Puerto Vallarta, grupos ciudadanos ya patrullan la zona para concientizar sobre la importancia de cuidar este santuario natural.

    La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas ha documentado la presencia de más de 150 especies de aves costeras y destaca que el Playón de Mismaloya es el santuario de tortugas marinas más grande del país.

    Desde Denuncia Verde, hacemos un llamado urgente a las autoridades ambientales para que investiguen y sancionen este tipo de actividades que, bajo el disfraz de celebraciones privadas, vulneran áreas naturales protegidas. El espectáculo no debe estar por encima de la vida silvestre.

  • Denuncian destrucción de manglares en Sinaloa para proyecto turístico ilegal

    Denuncian destrucción de manglares en Sinaloa para proyecto turístico ilegal

    En una clara violación a las normas ambientales, la empresa Housesin Desarrollos inició la destrucción de manglares en Isla Cortés, Navolato, Sinaloa, para construir un fraccionamiento turístico privado sin contar con los permisos requeridos.

    La empresa Housesin Desarrollos devasta esta franja costera, vital como barrera natural contra huracanes y hábitat de especies protegidas, en favor del desarrollo inmobiliario llamado “Manglares”.

    SpaceX y la basura espacial: el costo ambiental invisible en las playas de Tamaulipas

    De acuerdo con la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del macroproyecto “Nuevo Altata” —aprobada en 2002 y renovada en 2025— el mangle (Conocarpus erectus) debía conservarse in situ, y estaba prohibido cualquier tipo de relleno o construcción en zonas de humedal.

    No obstante, Housesin ha intervenido el terreno sin acreditar cesión parcial de dicha MIA, sin licencia de construcción municipal, ni autorización de Protección Civil.

    La destrucción de los manglares en Sinaloa, implica una pérdida irreversible para la región.

    Durante una inspección en el sitio, se documentaron canales artificiales, montículos de relleno, remoción de vegetación nativa y maquinaria operando en zonas cercanas al canal de mangle.

    Fotografías aéreas muestran una transformación visible del ecosistema: al menos una hectárea ha sido alterada con vialidades internas y la plantación de palmeras.

    Estas acciones afectan directamente un ecosistema considerado “intocable” bajo la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable y la Ley General de Vida Silvestre.

    Especialistas advierten que este tipo de obras, al realizarse sin evaluaciones específicas, comprometen la biodiversidad y estabilidad ecológica de Isla Cortés.

    El mangle no solo protege contra fenómenos naturales, también es refugio y criadero de especies marinas clave.

    La empresa Housesin Desarrollos inició la destrucción de manglares en Isla Cortés, Navolato, Sinaloa, para construir un fraccionamiento turístico privado sin contar con los permisos requeridos.

    La destrucción de estos hábitats implica una pérdida irreversible para la región.

    Pese a las irregularidades, Housesin ya promueve el desarrollo a través de redes sociales y anuncios en sitio, lo cual evidencia una estrategia de “hechos consumados” que ignora el marco legal y ecológico.

    Al momento, la empresa no ha acreditado la propiedad del predio ni ha iniciado trámites oficiales ante el municipio de Navolato.

    Ante la gravedad del caso, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizó una visita de inspección, aunque aún no se conocen acciones concretas.

    Denuncia Verde exige transparencia, aplicación de sanciones y detención inmediata del proyecto. La impunidad ambiental no puede seguir siendo la norma en México.

  • SpaceX y la basura espacial: el costo ambiental invisible en las playas de Tamaulipas

    SpaceX y la basura espacial: el costo ambiental invisible en las playas de Tamaulipas

    SpaceX, la empresa líder en exploración espacial, no solo deja un rastro de innovación y tecnología, sino también una preocupante huella ambiental en las costas del norte de Tamaulipas, México.

    Más allá del brillo espectacular de sus lanzamientos, los restos de cohetes que caen en el Golfo de México están causando un impacto negativo que amenaza la vida marina y los ecosistemas costeros de la región.

    Desde noviembre de 2024, la organización no gubernamental Conibio Global, liderada por Jesús Elías Ibarra, ha asumido la difícil tarea de recolectar toneladas de escombros provenientes de los lanzamientos de la empresa aeroespacial.

    Denuncia Verde: Construyen hotel de lujo en Calakmul 

    Este problema se vuelve aún más urgente debido a que las playas mexicanas reciben una gran cantidad de basura espacial no solo visible en la superficie, sino también enterrada por las mareas.

    Lo que dificulta su limpieza y aumenta el riesgo para la fauna local.

    Ya se analizan posibles acciones legales contra SpaceX.

    Los residuos encontrados incluyen plásticos, goma, aluminio con etiquetas de SpaceX, tubos de acero y piezas de adhesivos, materiales que representan un riesgo directo para especies en peligro como la tortuga lora, que podría ingerirlos accidentalmente.

    Además, el impacto va más allá de la contaminación visible: las vibraciones generadas por los lanzamientos compactan la arena donde estas tortugas anidan.

    Lo que ha provocado la muerte de al menos 300 crías al impedir que emergieran de sus nidos.

    El daño ambiental también se extiende a la vegetación ribereña y a las comunidades cercanas, con reportes de árboles derribados y daños menores a viviendas debido a las explosiones y vibraciones.

    Las labores de limpieza, hasta ahora, han implicado gastos que superan los 26,000 dólares, financiados principalmente por Conibio Global y con apoyo limitado del gobierno mexicano.

    El caso ha escalado a la esfera pública y política.

    Los restos de cohetes de SpaceX que caen en el Golfo de México, están causando un impacto negativo que amenaza la vida marina y los ecosistemas.

    La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha reconocido oficialmente la contaminación y anunció que se evaluará el impacto ambiental conforme a las leyes internacionales, incluyendo posibles acciones legales contra SpaceX.

    Mientras tanto, la ONG continúa sus esfuerzos, incluso denunciando el seguimiento con drones por parte de la empresa durante las tareas de limpieza.

    Denuncia Verde hace un llamado a exigir transparencia, responsabilidad ambiental y medidas concretas para proteger la biodiversidad y la salud de las zonas afectadas. La exploración espacial no debe ser a costa de la vida en nuestro propio planeta.

  • Derrames invisibles: la opacidad que protege a Pemex y contamina el Golfo de México

    Derrames invisibles: la opacidad que protege a Pemex y contamina el Golfo de México

    Los derrames de petróleo en el Golfo de México han dejado de ser accidentes aislados para convertirse en una constante invisibilizada.

    Una investigación de Mongabay Latam Data Crítica revela que, en los últimos seis años y medio, científicos y comunidades han detectado manchas de crudo en 74 meses, pero en 44 de ellos —el 60 %— no existe ningún registro oficial.

    El subregistro es sistemático, y la falta de acción institucional permite que la contaminación continúe sin consecuencias reales.

    El caso más grave es el derrame de Ek-Balam en 2023. Las autoridades reportaron una cantidad mínima de crudo, pero análisis satelitales indicaron que el volumen pudo ser entre 10 y 200 veces mayor.

    Esta minimización no es una excepción, sino la regla. Carolina Viggiano, legisladora del PRI, afirmó que esta opacidad ha impedido conocer el verdadero impacto ecológico de la actividad petrolera y ha derivado en impunidad y falta de prevención.

    Turismo y crisis hídrica: una “denuncia verde” al consumo de agua excesivo

    Los derrames de petróleo en el Golfo de México son invisibles ante las autoridades mexicanas

    Según los datos, de los 86 derrames reconocidos oficialmente desde 2018, solo 48 han dado lugar a procedimientos sancionatorios. Y de estos, únicamente en 21 se impuso una multa, de las cuales solo ocho han sido pagadas.

    La conclusión es clara: las empresas petroleras, especialmente Pemex, operan sin un marco de responsabilidad real.

    Uno de los principales responsables de esta situación es la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA).

    Aunque fue creada para vigilar al sector de hidrocarburos, cada año recibe menos presupuesto y ha fallado sistemáticamente en sus funciones de inspección, monitoreo y sanción.

    Desde 2018, su financiamiento se ha reducido en más de un 60 %, y no ha generado una base de datos pública sobre accidentes ni sobre los castigos impuestos a los responsables.

    Organismos como la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y el Instituto Nacional de Transparencia (INAI) han señalado las fallas de ASEA, calificando su actuación como “reactiva” y sin capacidad de prevenir o remediar los daños.

    Los derrames de petróleo en el Golfo de México, son una constante sin castigos reales, ante indiferencia e impunidad.

    La agencia depende casi exclusivamente de los reportes de las empresas, ignorando las denuncias ciudadanas que, además de ser difíciles de presentar, no se consideran en los conteos oficiales.

    Los derrames de hidrocarburos siguen sin atención prioritaria.

    Mientras tanto, el Senado ha optado por lavarse las manos. La Comisión de Medio Ambiente descartó trabajar en iniciativas que integren fuentes independientes en el monitoreo.

    La senadora del PVEM, Maki Ortiz se deslindó de la responsabilidad, alegando que otras dependencias deben encargarse del tema.

    Sin presión política, sin rendición de cuentas, y con mecanismos ineficaces de denuncia, la realidad en el Golfo de México es preocupante.

    La emergencia climática ha sido incluida en la Ley de Seguridad Nacional, pero los derrames de hidrocarburos siguen sin atención prioritaria. La información permanece clasificada y las comunidades afectadas, desprotegidas.

    En Denuncia Verde creemos que es momento de romper el silencio. Mientras las autoridades protejan más a las empresas que al medio ambiente, los mares seguirán siendo vertederos invisibles. Y cada nuevo derrame no solo destruye el ecosistema, también erosiona la posibilidad de justicia.