El Niño deja corales devastados en Huatulco y enciende alerta ambiental

, ,

El blanqueamiento masivo de corales registrado en 2023 en el Parque Nacional Huatulco, Oaxaca, dejó una imagen tan impactante como alarmante: extensas placas coralinas completamente blancas, “como nieve bajo el agua”.

Así lo describen los investigadores que documentaron uno de los episodios más severos de deterioro arrecifal en el Pacífico mexicano, con una pérdida superior al 80% de la cobertura coralina tras el fenómeno de El Niño.

De acuerdo con los resultados de un monitoreo científico realizado en nueve sitios dentro del parque y uno adicional en el exterior, la recuperación de estos arrecifes podría tardar al menos dos décadas, siempre y cuando no se repitan perturbaciones climáticas extremas ni se mantengan presiones humanas adicionales.

Oaxaca: megaproyectos, devastación ambiental y criminalización de comunidades

El aumento anómalo de la temperatura superficial del mar —que alcanzó entre 33 y 34 grados Celsius incluso a más de 20 metros de profundidad— provocó un estrés térmico sin precedentes para los corales.

La bióloga marina Gabriela García Vázquez, coordinadora de conservación de corales de la organización COSTASALVAJE, relata que bucear en 2023 era “como sumergirse en un caldo”.

Bajo esas condiciones, los corales expulsaron a las microalgas con las que viven en simbiosis, perdiendo su color y, en la mayoría de los casos, la vida.

Investigadores documentaron uno de los episodios más severos de deterioro de corales en el Pacífico mexicano tras el fenómeno de El Niño.

El resultado fue devastador: ocho de cada diez colonias murieron en cuestión de meses.

El estudio también documentó cambios profundos en la estructura del ecosistema.

Los esqueletos de coral muerto fueron rápidamente cubiertos por algas, lo que favoreció un aumento notable de especies herbívoras, como los erizos Diadema mexicanum y Eucidaris thouarsii, así como de peces cirujanos.

Aunque esta respuesta sugiere cierta resiliencia de la fauna, no compensa la pérdida del arrecife como estructura viva.

Los impactos fueron más severos en zonas cercanas a áreas urbanas y turísticas, donde la contaminación por aguas residuales, el anclaje de embarcaciones y la alta visitación debilitan aún más a los corales. En contraste, sitios más aislados mostraron una mayor sobrevivencia.

Para Denuncia Verde, este caso evidencia cómo el cambio climático, combinado con un manejo ambiental deficiente, puede colapsar ecosistemas clave en muy poco tiempo.

Sin acciones urgentes de conservación, reducción de impactos humanos y educación ambiental, estás escenas podrían volverse cada vez más frecuentes en los mares de México.